En franca convicción de vivir una asocialidad intermitente con los coetáneos, perseguimos suscitar entrelazamiento de espacios: del cotidiano al ciber, del insatisfactorio al placentero; que a modo de espejos se alimenten cíclicamente.

Una plataforma virtual en donde se rompe con el espacio, con el tiempo, con el movimiento, con la frontera, con el territorio, con la nacionalidad; a partir de donde se genera una construcción social mediante universos paralelos y cósmicos. El umbral virtual, un espacio abierto al diálogo, a la identidad y al encuentro. Una estructura, que representa e identifica un espacio de transformación permeable, tanto física como perceptualmente, entre fronteras naturales y urbanas, construidos con la realidad virtual, un lugar de tránsito y un no lugar. Un espacio que resurge del anonimato, del presente y del hoy.

Un comienzo, un principio de un proceso y una actividad a través de distintos códigos para la investigación y la docencia del arte multidisciplinario e interdisciplinario dentro del marco contemporáneo, que se entrelazan con escenas sinestésicas para generar en su intersección espacios liminales de transición, vacíos de significados, como lienzos en blanco listos para ser habitados en la mente y en la percepción de cada copartícipe.

La plataforma deviene entonces en un espacio communitas que despoja momentaneamente de estos obstáculos, para gestar seres liminales que se expanden hacia la delicia creativa. Pero una vez alcanzada, hay un retorno a la cotidianidad. No se está huyendo, sólo se toma un respiro, un transitar, se es pasajero.

P.I.A: 

Por la Indigestión Actual, para componer aquello, personas juntandose amorosamente!!!!